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Página 145 del número 154, de marzo de 2009

19/2/09 09:42 Página 2 MO pag144-145 Respuesta educada a pocas revoluciones que nos permite movernos sin problemas por el tráfico urbano, pero ya en carretera, cuando pisamos con energía el pedal del acelerador de este V8 de inyección directa de gasolina, sube a una velocidad inusitada hasta las 8.200 rpm, régimen en el cual nos regala con un rugido que llega a nuestros oídos como si fuera una música celestial. Cronómetro en mano esto se traduce en 4,6 segundos para alcanzar los 100 km/h y 301 km/h de velocidad punta, cifra esta última reservada, claro está, a un circuito. En las curvas cerradas, el R8 se muestra ágil y con una dirección precisa. En el control electrónico ESP se puede, mediante el correspondiente botón, suavizar su intervención y permitir así un ligero deslizamiento lateral, o bien suprimir totalmente su acción y entonces disfrutar de un verdadero carácter deportivo en el que el conductor ha de hacer todo el trabajo. Es cierto que el R8 disfruta de una tracción quattro, pero en realidad su conducción es como la de una tracción trasera pues el tren delantero sólo recibe entre un 15% y un 30% de la fuerza del motor. de que la luz para ver el motor (que por cierto se puede contemplar desde el exterior al ser un capó transparente) es igualmente otra alternativa. Y aquí entramos en el capítulo económico. El precio de partida del R8, en torno a 112.000 euros, es imbatible si lo comparamos con otros superdeportivos equivalentes, pero en cuanto empezamos a ver opciones la factura puede subir bastante. La versión probada cuesta sobre los 130.000 euros (sólo el cambio automático supone más de 8.000 euros y no lo aconsejamos). Curvas a alta velocidad Pero donde impresiona es en las grandes curvas de alta velocidad, en las que hace exhibición de una perfecta estabilidad gracias a su notable distancia entre ejes, el motor central y, sobre todo, a un acertado reparto de pesos: 44% delante y 56% detrás. La comodidad, sin ser la de una berlina (para eso está el S8), es correcta siempre que se haya escogido la opción de la suspensión adaptativa Magnetic Ride, pues en caso contrario resultará muy dura. La frenada con los discos clásicos resulta potente y además tiene un buen tacto en el pedal. Si queremos aún más eficacia, la opción son los discos cerámicos. Ya habrán notado que las opciones son una característica muy marcada en este modelo hasta el punto En conclusión, Audi ha creado un biplaza de motor central y chasis de aluminio que es uno de los automóviles más rápidos que podemos encontrar en el mercado y al tiempo menos exigente -a este nivel- para el conductor. Pero un consejo; si quiere disfrutar al máximo de esta maravilla tecnológica, debería asistir a uno de los cursos de conducción programados por la marca de los aros para sus clientes, una opción perfecta para aprovechar con el máximo sentido todo lo que ofrece esta fábrica de sensaciones que es el R8. Santiago de Garnica Nº 154 Marzo 2009 OR T

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