Página 140 del número 154, de marzo de 2009
pag140-142 19/2/09 11:45 140 141 Página 1 opinión En coche eléctrico al desarrollo humano Senén Toral García Economista a época que estamos viviendo recuerda a anteriores depresiones sufridas por el mundo desarrollado en los dos últimos siglos, tanto las vividas en las ultimas décadas del siglo XIX, como la más conocida del siglo XX, que aunque estudiada hasta la saciedad, parece no haber sido todavía entendida ni por los poderes políticos, ni por las sociedades, que los eligen para guiar sus pasos hacia el desarrollo y la felicidad. Este desarrollo y felicidad se consigue a través del respeto de distintos valores y actitudes que, aunque variables en el tiempo, son consustanciales a la convivencia en armonía; valores como Cooperación, Ilusión, Esperanza, Honestidad, Humildad, Respeto, Responsabilidad y Tolerancia. Pero como decía Maslow, conseguir estos valores supone tener satisfechas una serie de necesidades materiales previamente. He aquí el problema, actualmente estos valores se encuentran enfrentados y superados por la moderna religión que sustenta nuestra sociedad: el consumismo, donde el mercado desprovisto de cualquier valor ético, más que de una supuesta libertad (cercenada continuamente por su propia naturaleza, la cual conlleva el desarrollo de grandes grupos empresariales, que imponen sus condiciones, tomando a la sociedad como rehén en su búsqueda del máximo beneficio y manipulando las voluntades a través del márquetin), trata de satisfacer las necesidades de aquellos individuos poseedores de renta, ofreciendo viagra en vez de vacunas contra la malaria o garantizar la seguridad alimentaria de los 20 millones de personas que mueren al año por inanición. L Semilla del mal Este sistema lleva en su interior lo que podríamos denominar la semilla del mal, pues se basa en el consumo acelerado, y una estabilización del mismo, aunque sea a un nivel más elevado de lo que pueden satisfacer los recursos existentes, supone la paralización de la economía y provoca una recesión, debido a la caída de la inversión, componente de la demanda agregada que determina la productividad del mañana. El incremento continuo del consumo ha sido posible por el desarrollo de nuevas tecnológicas, si bien en su desarrollo actúa el gen del mercado, con una fuerza difícil de suplantar. Su aplicación no es llevada a cabo con la rapidez suficiente por las empresas, pues esto supone inversión en capital fijo, que tal vez no se pueda recuperar en el plazo en el que surge una nueva tecnología, o pueda llevar a la industria al canibalismo por la excesiva competencia. Piénsese en los desarrollos informáticos no comercializados, pues supondrían eliminar del mercado antiguas generaciones aún no rentabilizadas; y más aún, piénsese en la estúpida dependencia energética de los países, que ha movido las políticas de todos ellos en el ultimo siglo, existiendo diferentes alternativas limpias: eólicas, geotérmicas, solares o magnéticas, más baratas y por lo menos igual de eficientes, ocultas tras la cortina de humo contaminante del petróleo. Por ello, considero que la única opción del mundo actual, y el trabajo de los economistas, se debe centrar en eliminar la escasez en los mercados, logro que conseguiremos con el retorno de los valores, la aplicación de las nuevas tecnologías y una mayor equidad en la distribución de la riqueza. La actual crisis tiene sus bases en el consenso de Washington en los 80, que exportó la desregulación de los mercados, la globalización del mercado de capitales y, en menor medida, de mercancías, y la privatización, incluidos monopolios estratégicos. Este fue el caldo de cultivo del crecimiento de los últimos años, donde se trataba de dar confianza al capital financiero en su expansión global, posibilitando de esta forma el crecimiento de economías, hasta entonces condenadas al ostracismo, crecimiento que no supuso sin embargo unas mejores condiciones de vida para la mayoría de la población e ignoró los avisos que lanzó el sistema, en forma de crisis latinoamericanas y asiáticas durante la última década. Paralelismo con el 29 Como comencé diciendo, existe un paralelismo entre la situación actual y la vivida en el 29, para ello quiero llamar la atención sobre los siguientes hechos: - Existencia de un progreso tecnológico impresionante, que incrementa exponencialmente la capacidad de producción de la economía, con crisis de sobreproducción. (Fordismo-TIC). - Existencia de nuevas economías que pujan por competir en el mercado, compitiendo por atraer una demanda no suficiente y elevando el precio de los commodities. (Recuperación europea tras la gran guerra-Brasil, India, Rusia, China, BIRC). - Crecimiento de los salarios por debajo de su productividad, perdiendo poder las rentas del trabajo en la distribución de la renta. (Ahora les llamamos mileuristas). - Capitalismo financiero, que basa el valor en artificios financieros y especulativos, y que amplía la oferta crediticia, autoalimentado el sistema, debido a que la garantía de la deuda (acciones-viviendas) incrementa su valor, al mantener una demanda elevada, gracias a la facilidad de crédito. Nº 154 Marzo 2009