Página 19 del número 135, de agosto de 2007
pg18-19 12/7/07 10:16 Página 2 La cifra de negocio en el último ejercicio superó los 35 millones de euros, el triple que hace una década, y su plantilla ronda las 400 personas. En la firma, explican las claves del éxito: ?un riguroso control de calidad y un ambicioso plan de investigación e I+D+i. De hecho, Soria Natural dedica cada año el 5% de su facturación a la investigación de nuevos productos y aplicaciones de las plantas medicinales y dispone de un centro de I+D+i pionero en los laboratorios nacionales y europeos del sector?. Desde su constitución, los principales objetivos de la compañía han sido crecer, innovar, investigar, desarrollar nuevas líneas de producto, extenderse a los mercados internacionales y crear empleo en una provincia que en los últimos 25 años ha sufrido un proceso de desertización industrial. Otra apuesta ha sido la calidad, para lo cual realizan tres tipos de controles: sobre las materias primas, sobre el producto intermedio y sobre el artículo final, así como cuidar la recolección, el secado y manipulación de las plantas medicinales. 700 referencias La firma, que cuenta con 16 líneas de producto con más de 700 referencias, cultiva 180 hectáreas de 70 especies diferentes de plantas, que representan la mitad de las materias primas 100% ecológicas que emplea en sus elaboraciones. Recientemente ha implantado la ISO 14001 y desde 2004 aplica las normas Good Manufacturing Practice (GMP), que acredita a Soria Natural ante las autoridades sanitarias de cualquier país del mundo como laboratorio que cumple las normas y exigencias de calidad en todos los procesos de fabricación. A finales de los años 70, Antonio Esteban Villalobos dirigía en la localidad soriana de Garray una fábrica de cajas de cambios para vehículos industriales. Dos años antes de su cierre, provocado por la recesión que atravesó nuestro país a finales de esa década, Esteban Villalobos había puesto en marcha con dos socios más un proyecto relacionado con las plantas medicinales, afición que le había inculcado su padre. No sería hasta 1984 cuando comienza a dedicarse por completo a esta iniciativa y se produce el despegue de Soria Natural, donde es el fundador y principal accionista. En los primeros años envasaron plantas en bolsas de plástico, pero se vieron obligados a sofisticar el proceso, ya que las farmacias no querían sus productos. Decidieron montar una pequeña factoría de recolección y transformación de plantas medicinales en una antigua fábrica de un polígono industrial de Soria y en 1988 se trasladaron a las antiguas instalaciones de la firma del sector de automoción que Esteban Villalobos dirigió y había cerrado sus puertas años atrás. Nº 135 Agosto 2007 Antonio Esteban Villalobos, presidente de Soria Natural.
