Página 40 del número 120, de mayo de 2006
pg.40-42 19/4/06 40 41 11:13 Página 1 opinión Una década de modernización económica y empresarial os dos lustros de andadura editorial de CASTILLA Y LEÓN ECONÓMICA coinciden con una de las etapas más boyantes del desarrollo regional. Aún cuando dista mucho la situación castellana y leonesa de la media europea anterior a la última ampliación en la UE, lo cierto es que esta comunidad autónoma no sólo ha dejado de ser Objetivo 1, sino que, además, ha pasado de tener un valor añadido bruto (VAB) de poco más de 24.000 millones de euros a los 42.000 millones con que se cerró el pasado ejercicio, y ello contando con que el correspondiente al sector agrario es en la actualidad algo menor que el registrado diez años atrás, pasando del 10% del total regional a tan solo el 6%. El dato que quizás defina más y mejor la evolución de la economía de Castilla y León es el referido al sector de la construcción, cuyo VAB se ha duplicado con creces, hasta el punto de haberse convertido en un verdadero motor dinamizador, pese a sufrir algunos altibajos. Así, su peso en la estructura productiva de la comunidad autónoma ha crecido más de tres puntos porcentuales, aportando ya al crecimiento económico más que el sector primario. Como no podía ser de otra forma, la positiva evolución del desarrollo regional se ha traducido en la creación de empleo, pasando de 800.000 trabajadores en 1995 a más de un millón de ocupados al término del último ejercicio, y ello pese a la merma de población y a la pérdida paulatina de empleo en el sector agrario y aún en el industrial. Es claro que sectores tales como los servicios y la construcción son los más dinámicos generadores de empleo puesto que el sector industrial, aún creciendo casi un 60% en su facturación, ha modernizado de tal forma sus estructuras que la relación inversión/empleo no siempre sigue una tendencia paralela. Los castellanos y leoneses hemos podido aumentar paulatinamente nuestra renta familiar bruta disponible y, por tanto, el consumo y ahorro interno, pasando de 8.733 euros en 1995 a los poco más de L ?Esta comunidad autónoma no sólo ha dejado de ser Objetivo 1, sino que ha pasado de tener un valor añadido bruto (VAB) de poco más de 24.000 millones de euros a los 42.000 millones en el pasado ejercicio? José Luis Martín Aguado Presidente de Cecale 15.500 euros con que se ha cerrado 2.005. Este crecimiento en términos absolutos, con todo, se ha producido en un momento en el que el índice de precios al consumo ha superado los tres puntos porcentuales casi todos los años de la década, siendo esta cuestión el aspecto más negativo de la evolución económica puesto que este objetivo convergente no se cumple, perdiéndose así competitividad en el tejido empresarial de la hoy segunda región más grande de la UE. Hay que considerar al respecto que, si bien los aumentos salariales pactados en los convenios colectivos de la región han registrado como media el 3% anual, las cláusulas de revisión salarial pactadas durante los últimos años para paliar los efectos negativos de las desviaciones del IPC con respecto a las previsiones gubernamentales han supuesto que los salarios se incrementasen realmente por encima de la media europea. El déficit de las infraestructuras Más de una década hace que los empresarios de Castilla y León venimos clamando por la necesidad de mayores inversiones en infraestructuras viarias y de comunicaciones, así como en inversiones en I+D+i. Pues bien, pese a la evolución registrada durante estos lustros y las expectativas generadas, lo cierto es que esta comunidad autónoma dista mucho de disponer hoy de las suficientes vías de gran capacidad o de líneas férreas de alta velocidad como para hacer de la nuestra una región atractiva para las inversiones foráneas. Nº 120 Mayo 2006
