Página 38 del número 120, de mayo de 2006
pg.38 19/4/06 38 39 16:57 Página 1 opinión Castilla y León, una economía moderna a evolución de la economía de Castilla y León en la última década ha experimentado un notable impulso modernizador que se hace patente en el análisis de sus principales indicadores. Si empezamos por estudiar la estructura productiva, vemos cómo el peso de la agricultura ha bajado 4,5 puntos, mientras el sector servicios ha crecido de forma continuada hasta superar el 63% el pasado año. Un comportamiento de terciarización de nuestra economía, que caracteriza a las sociedades con mayor desarrollo. Dentro de la actividad productiva, cabe subrayar el singular desarrollo de la industria agroalimentaria y el turismo, que han ido ganado peso en nuestra comunidad autónoma por su apuesta clara por la competitividad y por la diferenciación en calidad. Son además actividades que añaden posibilidades de empleo y riqueza al medio rural. La modernización de la economía regional tiene, igualmente, reflejo en su grado de apertura al exterior. En este ámbito cabe destacar que las exportaciones de Castilla y León casi se han duplicado en los últimos diez años. En consecuencia con esta evolución, la generación de empleo ha sido uno de los grandes avances sociales y económicos de la última década con la creación de 230.000 puestos de trabajo. Además, el número de parados se ha reducido a la mitad y la tasa de paro ha pasado de un 19,37% a un 8,56%, encon?Dicho en trándonos actualmente en condiciones óptimas de alcanzar el objetivo de pleno empleo. términos L comparativos, nuestra comunidad autónoma ha recortado en más de nueve puntos en el período 19962004 la distancia que nos separaba económicamente de la media europea? Reducción del paro Conviene subrayar que la reducción del paro ha sido paralela al crecimiento constante de la población activa. Castilla y León, que partía de una tasa de actividad inferior a la media española, ha logrado en estos años incorporar al mercado de trabajo a una parte importante de nuestra población en edad de trabajar, especialmente el colectivo femenino. La tasa de actividad de las mujeres se ha incrementado en más de ocho puntos porcentuales pasando de un 33,6 a un 41,8. En un retrato básico de nuestra economía en este período también es obligado referirse a los cambios experimentados en términos demográficos. Después de décadas padeciendo los efectos negativos del descenso poblacional, con la entrada en el nuevo milenio se Pilar del Olmo - Consejera de Hacienda produce un punto de inflexión que hace posible invertir la tendencia y comenzar a recuperar habitantes en términos absolutos. Aunque el crecimiento de población sigue constituyendo uno de los principales retos de futuro, el proceso de recuperación iniciado desde el año 2000 y consolidado en años sucesivos de forma paralela a la mejora de nuestra economía, permite trazar una mirada optimista sobre la superación estructural de este problema. Convergencia Finalmente es necesario referirse a la convergencia económica de Castilla y León con la Unión Europea. Nuestra comunidad autónoma como receptora de fondos europeos ha sabido aprovechar la oportunidad de corregir desequilibrios históricos abandonando por méritos propios su condición de región Objetivo 1. Los últimos datos del INE indican que en 2004 la convergencia del producto interior bruto per cápita de Castilla y León con la Unión Europea era del 92,10%. Dicho en términos comparativos, nuestra comunidad autónoma ha recortado en más de nueve puntos en el período 1996-2004 la distancia que nos separaba económicamente de la media europea. En suma, los castellanos y leoneses podemos felicitarnos por el avance económico experimentado en los últimos años. Un crecimiento que se ha traducido en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de la comunidad autónoma. Este saldo positivo indudablemente lleva aparejado un claro compromiso de futuro: aún queda mucho trabajo por delante hasta alcanzar la plena convergencia con las economías y sociedades más avanzadas. Si tenemos en cuenta el marco en el que actuamos, inmerso en el escenario de una sociedad globalizada, la competitividad de nuestra economía es la vía correcta para alcanzar ese objetivo. Nº 120 Mayo 2006
